In memoriam: Giuseppe Prestipino (1922-2020)

Retrato: Nació en Gioiosa Marea, Sicilia, el 1 de mayo de 1922, hace 98 años. Nos dejó y el vacío que se ha abierto es incolmable. De larga trayectoria como militante, Prestipino participó desde 1943 en el Partido Comunista Italiano (llegando a ser miembro del Comité Central), en el sindicato, en la prensa comunista, en el Partido de la Refundación Comunista y como director editorial de la revista Critica Marxista. Siendo uno de los fundadores y protagonistas de la International Gramsci Society Italia, enseñó filosofía de la historia y filosofía teorética en universidades, siendo la más reciente la Universidad de Siena. Así mismo, fue presidente del Centro de Filosofía Italiana.

Giuseppe Prestipino. International Gramsci Society

«¡Este no! ¡Déjalo aquí!»: Eso es lo que me dijo Giuseppe Prestipino hace un tiempo cuando nos solicitó a varios amigos que recogiéramos y trasladáramos algunos volúmenes de su biblioteca. Todos los libros tenían que estar empaquetados en cajas excepto uno: La montaña mágica de Thomas Mann. Es el único clásico que Prestipino siempre ha seguido leyendo en formato papel. Una pasión particular por la historia y por los protagonistas, por el enfrentamiento entre Settembrini y Naphta, por el autor de la novela. Prestipino nos ha dejado y el vacío que se ha abierto es incolmable.

Nació en Gioiosa Marea, Sicilia, el 1 de mayo de 1922, hace 98 años. Diversos amigos, amigas, compañeros y compañeras fuimos a visitarlo a Civitavecchia donde vivía en una hermosa casa con vista al mar, no únicamente, pero sobre todo, debido a su cumpleaños. Todavía estaba completamente lúcido, ingenioso, atentísimo y hablar con él fue un placer.

De larga trayectoria como militante, Prestipino participó desde 1943 en el Partido Comunista Italiano (llegando a ser miembro del Comité Central), en el sindicato, en la prensa comunista, en el Partido de la Refundación Comunista y como director editorial de la revista Critica Marxista, de la que aún era miembro. Fue uno de los fundadores y protagonistas de la International Gramsci Society Italia y participó en la redacción del Dizionario Gramsciano 1926-1937 para el que escribió una gran cantidad de artículos, especialmente filosóficos, extremadamente ricos y competentes. Se dedicó también a la enseñanza de la filosofía de la historia y la filosofía teorética en diversas universidades, siendo la más reciente la Universidad de Siena. Así mismo, fue presidente del Centro de Filosofía Italiana, en donde recientemente cumplía con el cargo de presidente honorario.

Entre sus muchos libros, destacan L’arte e la dialettica in Lukács e Della Volpe (1961), Natura e società (1973), Da Gramsci a Marx (1979), Modelli di strutture storiche (1993), Narciso e l’automobile (2000), Realismo e Utopia. In memoria di Lukács e Bloch (2002), Tre voci nel deserto. Vico Leopardi Gramsci (2006) y, de próxima publicación, Su Lukács. Frammenti di un discorso etico-politico.

Un recuerdo ante todo: llamado al escenario para una ceremonia de premiación durante una iniciativa por el aniversario de la fundación del PCI, tomó el micrófono y, subrayando que no tenía intención de tomar la palabra, inició un razonamiento de modo calmado, cuando de improvisto, su voz se agudizó señalando que poco se hablaba de Gramsci y que quienes querían criticar el “socialismo real” no debían olvidar que, durante años, aquel mundo había representado para las masas de subalternos y para el pueblo entero una utopía, el sueño de un lugar que se pensaba construir realizando el “mundo de libres e iguales” sobre el que había escrito Marx. Y Gramsci, concluyó Prestipino, dio mucha importancia a las utopías como expresión del “sentido común”, por lo tanto, las utopías deben ser reformadas y sacadas de una protección casi religiosa para devolverlas al terreno realista y secular del mundo y de la historia.

A partir de ahí, Prestipino fijó su razonamiento sobre lo que fue el comunismo. El comunismo –más allá del economicismo que, a pesar de ser uno de sus elementos básicos, redujo en gran medida su alcance revolucionario y transformador– se apoya en procesos de autoeducación que acontecen en las formas históricamente  no realizadas de la democracia socialista. Este es el modo casi exclusivo con el cual el comunismo puede proponerse como horizonte de la humanidad. Así, la lucha de clases es conciencia de clase, es la elección que se abre a la realidad de lo posible.

Giuseppe Prestipino, l’utopia come senso comune
Lelio La Porta
Trad. Mario Arellano González
Il Manifesto

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